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Prostitutas guerra civil española hacer el amor con prostitutas

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En el interior, se estableció un régimen totalitario legitimado ideológicamente por el apoyo de la Iglesia Católica, una simbiosis ideológica que se ha descrito como "nacionalcatolicismo" Pérez-Agote, El nuevo Estado se aplicaría inmediatamente a exterminar cualquier rastro de oposición política en el país Preston, Esto provocó que miles de mujeres no tuvieran otro recurso de supervivencia que su propio cuerpo.

La prostitución volvió a ser una actividad reglamentada: Esta vuelta a la prostitución reglada tiene un paralelismo cronológico, probablemente no casual, con lo que ocurrió en la Alemania nazi. Las medidas de control se revelaron insuficientes: La prostitución ya no se limitaba a los prostíbulos, donde las mujeres eran controladas por la Policía, ahora estaba en todas partes.

Esta situación era insostenible para las autoridades. Por si fuera poco, la situación hizo sonar las alarmas en los organismos sanitarios, ante la masiva diseminación de enfermedades de transmisión sexual Cordero, ; Polo, Había que poner orden, y se decidió detener y recluir a las prostitutas que se considerara conveniente para mantener el ejercicio de la prostitución dentro de límites aceptables. Para conseguir este objetivo, las autoridades se dotaron en de un triple dispositivo: Aquí también puede detectarse un paralelismo con lo establecido en Alemania.

El decreto que reguló allí la prostitución contemplaba también la Vorbeugungshaft, detención preventiva para las prostitutas incontroladas Roos, El 20 de noviembre de el Boletín Oficial del Estado publicaba dos decretos firmados por Franco: En el segundo pp. El Patronato, con diversos nombres y funciones, había existido desde hasta , cuando fue disuelto por el gobierno republicano y sus funciones encargadas al Consejo Superior de Protección de Menores. A lo largo de todos estos años, su función esencial había sido la lucha contra la "trata de blancas".

En la junta directiva del nuevo Patronato se incluía, entre otros, al obispo de Madrid, a una representante de la sección femenina de Falange, al general jefe de la región militar de Madrid y a diversas autoridades judiciales, policiales y penitenciarias.

El decreto establecía diez facultades atribuidas al Patronato. La realmente operativa era la cuarta: Esto es, a partir de ese momento cualquier menor de edad sospechosa de ejercer la prostitución podía ser internada a propuesta de jueces, policías o incluso simples particulares.

El segundo decreto publicado aquel 20 de noviembre de creaba las Prisiones Especiales para Regeneración y Reforma de Mujeres Extraviadas, posteriormente conocidas como "prisiones para mujeres caídas". Ambos decretos compartían un hilo argumental esencial.

Las autoridades no se enfrentaban a un problema social o económico, sino de conducta moral desviada. El problema no era la prostitución, sino la prostituta. Un grupo de especialistas en Higiene Mental se destacaron por su diligencia en justificar y confirmar la exactitud de este punto de vista. Durante la I guerra mundial, entró en contacto en Berlín con figuras de la psiquiatría alemana como Gruhle, Schwalb y Kraepelin.

Al estallar la guerra civil, era profesor de psiquiatría en la Academia de Sanidad Militar. Vallejo se evadió de la zona republicana y se unió al ejército rebelde. La visión biotipológica de la personalidad, propuesta por Kretschmer en su obra de Körperbau und Charakter: La presencia de estos tipos predispondría al sujeto a su vez a padecer trastornos esquizofrénicos, epilépticos o maniaco-depresivos, respectivamente.

Kretschmer, como otros muchos colegas en la época, creía en la transcendencia criminológica y social de las teorías organicistas. En Hysteria , por ejemplo, comentaba que en ciertos grupos de individuos se constata la ausencia de funciones psíquicas superiores: Sirvan como ejemplo los trabajos de Helene Friderike Stelzner, una de las primeras mujeres psiquiatras en Alemania, doctora por la Universidad de Halle y la primera mujer admitida en el Berlín Charité , , Lo que la biotipología kretschmeriana aportaba era un recurso adicional para el desarrollo de la biopsicología criminal "preventiva", que tan ligada estaría al pensamiento nazi.

Durante los años 30, Vallejo promocionó en España una versión personal de la eugenesia, tratando de reconciliar las doctrinas alemanas de higiene racial Proctor, ; Weindling, con los preceptos de la doctrina moral católica. Vallejo rechazaba las propuestas de intervención eugenésica negativa, que habían florecido en España desde principios del siglo XX en la obra de autores como Madrazo o Aguado Por el contrario, él propugnaba la eugamia, una política eugenésica implementada mediante una orientación prematrimonial fundamentada en la evaluación biopsicológica.

Vallejo definía la eugamia como: Vallejo admiraba los progresos de los geneticistas alemanes y citaba elogiosamente las obras de Dubitscher, Luxemburger o Stumpfl, incluidas en el manual de Gütt Sin embargo, tenía un especial interés en distanciarse de la eugenesia alemana y dejar clara la ortodoxia católica de su eugamia:.

Nuestro concepto de la Eugamia la separa clarísimamente de la Eugenesia, pues considera la faceta psíquica de la personalidad en la elección de cónyuge, para que de los cruzamientos resulten genotipos de las mejores cualidades. Representa la Eugamia una rama y un perfeccionamiento de la Eugenesia positiva, permitida y aconsejada por la moral católica La Eugenesia selecciona los genotipos desde puntos de vista biológicos, con la sola finalidad de impedir la transmisión de tachas hereditarias.

La Eugamia establece reglas para que la selección caracteriológica de los novios no se haga al azar y ciegamente y en tal manera que transmitan a la prole las cualidades caracteriológicas convenientes a la prosperidad social de padres e hijos". Vallejo, en definitiva, respetaba la doctrina católica sobre la libertad matrimonial, aunque sin renunciar a la intervención del especialista en biopsicología: Una de las investigaciones desarrolladas por el Gabinete de Vallejo nos interesa especialmente aquí, porque se centró en la personalidad de las mujeres presas.

Se titulaba Psiquismo del Fanatismo Marxista. En la introducción se puede leer este texto que nos da idea de su visión de la psicología femenina:. Suele observarse que las mujeres lanzadas a la política no lo hacen arrastradas por sus ideas, sino por sus sentimientos, que alcanzan proporciones inmoderadas o incluso patológicas debido a la irritabilidad propia de la personalidad femenina.

Para entender su idea de la prostituta hay que partir de su concepto general de la psicología sexual femenina:. Esto es, el sexo es casi una penosa obligación para la mujer normal. De ahí la necesidad de una explicación psicopatológica de la prostituta:.

Ha podido observarse la escasa intervención que tienen la pobreza, el alcoholismo de los padres, los malos tratos de la madrastra, las seducciones, etc. Las prostitutas lo son desde que nacen: Hemos de recordar que achacar los males de España a una "conspiración judeo-masónica" fue uno de los recursos argumentales favoritos de Franco Preston, En la guerra civil había terminado, Franco gobernaba y la prostitución seguía creciendo. Vallejo insiste en su diagnóstico en el artículo Higiene mental en las grandes urbes Demuestran investigaciones cuidadosamente practicadas que la necesidad sexual impulsa a la mujer al acto carnal solamente en el 3 por ciento de los casos.

El erotismo femenino se despierta casi siempre por influencias ambientales. En definitiva, las prisiones especiales para mujeres caídas eran la respuesta científica correcta al problema de la prostitución desde los puntos de vista psicológico y pedagógico. La opinión de Vallejo era trascendental para sentar la doctrina oficial sobre la cuestión.

Vallejo se jubiló en y mantuvo esta posición hasta el final. Así, en la edición de de su Tratado de Psiquiatría se reserva para las prostitutas congénitas un apartado dentro del capítulo sobre los psicópatas instintivos sexuales:. Entre las prostitutas existe elevado porcentaje de oligofrénicas, cuya incontinencia sexual débese directamente a la deficiencia mental, que impide se interpongan las necesarias inhibiciones a las sugestiones ambientales.

Vallejo fue el protector e inspirador teórico del grupo, sus colaboradores Martínez y Echalecu fueron los encargados de buscar la evidencia empírica que confirmara sus tesis.

Eduardo Martínez Martínez firmaba Eduardo M. Martínez era miembro del cuerpo médico de prisiones. Martínez se jubiló en , tras habérsele concedido en la medalla de oro al mérito penitenciario. El estudio de la personalidad biopsíquica de la mujer caída implica consideraciones etiológicas de orden endógeno, distintas de aquellas de abolengo externo o ambiental. Pero la prostituta, antes que prostituta, es mujer.

Martínez considera que este tipo de investigaciones hay que desarrollarlo sin perder de vista la psicología femenina de base: De afectividad quebradiza y pueril, habitualmente cobardes, crueles, violentas con los débiles, atormentadoras de los animales, eróticas propensas a la bestialidad Se trata de tres mujeres acusadas de simpatizar con la causa republicana: Martínez les adjudica la condición de prostitutas, aunque una de ellas lo niega explícitamente y la otra no era sino criada de un prostíbulo.

Los test aplicados fueron los de Neymann-Kohlstedt, Yerkes y Binet-Bobertag, junto a pruebas complementarias de percepción, atención, memoria e ideación. Los resultados son bastante semejantes: La detenida, que niega rotundamente dedicarse a la prostitución, es descrita por Martínez de "barragana de la milicianada en la época roja" p. No es extraño, pues, que las prostitutas pululen allí donde hay soldados.

El estallido de la Guerra Civil española, en , llevó aparejado el aumento de la demanda de servicios sexuales, al existir una gran masa de hombres lejos de sus esposas o de sus novias, dispuestos a gastar sus pagas en la compra de sexo. Un seminarista vasco evocaba, indignado, la relajación del ambiente moral. Cada vez que las tropas entraban en un pueblo, la primera pregunta era por la dirección de las casas de prostitución: Paralelamente a la demanda también se multiplicó la oferta, ya que el propio cuerpo constituía un recurso en situaciones de pobreza, cuando la mujer, al cuidado de los niños, carecía del apoyo económico de un hombre que se había incorporado a filas.

Cuando se terminaban los trabajos en la vendimia, una gran masa de obreras quedaba desocupada y sin medios de subsistencia.

En muchos casos se trataba de menores de edad que ofrecían sus servicios de forma clandestina. A la miseria económica se unía la exclusión social, reflejada en el impactante relato de la detención de Rosa , una prostituta de Granada, en diciembre de Tras resistirse, la muchacha les lanzó una especie de maldición: En el bando franquista, la moral católica exigía reprimir cualquier forma de transgresión sexual.

A Rosa, como hemos visto, la detuvieron, pero fue por montar una escena, no por su actividad sexual. Se suponía que los hombres, por su naturaleza, no podían sino caer en el pecado de la lujuria. Puesto que eso resultaba inevitable, mejor permitirles que se desahogaran con profesionales. Así respetarían la virginidad de sus novias formales.

Los burdeles debían permanecer en zonas alejadas de la población civil, de manera que las mujeres se mantuvieran a distancia de las trincheras y los domicilios particulares. Una preocupación de los mandos era impedir que oficiales y tropa se mezclaran al acceder a los prostíbulos, de manera que la disciplina se viera menoscabada. Para impedirlo, unos y otros debían frecuentar establecimientos distintos o, por lo menos, presentarse en diferentes horarios. Pero, en ocasiones, eran los propios jefes quienes introducían a las mujeres en el cuartel.

A los legionarios se les podía adoctrinar sobre las virtudes de las mujeres cristianas, pero lo cierto es que seguían frecuentando lo burdeles sin que nadie pudiera convencerles de lo contrario. En los hospitales, la tasa de soldados enfermos de sífilis resultaba preocupantemente alta.

De esta falta de pudor encontramos una expresiva muestra en un periódico extremeño de la época. No se oculta que la sustracción ha tenido lugar es un escenario supuestamente vergonzoso, señal de que no se tenía por escandaloso el comportamiento del militar.

Cada prostituta tenía que pasar por los preceptivos controles sanitarios, como forma de combatir la propagación de las enfermedades venéreas. En general, unos y otros tendían a culpabilizar a las mujeres por la extensión de las enfermedades, atribuyéndoles una sexualidad pervertida. La ropa de cada miliciano respondía a un plan general, pero nunca era por completo igual a la de nadie.

Algunos usaban polainas de cuero o pana, y otros, botines de cuero o botas altas. Pero lo que, definitivamente, identificaba a la miliciana era el fusil al hombro, no olvidemos que su labor en el frente era la de combatiente, por lo tanto, en la mayoría de los casos, eran mujeres que portaban armas. La figura de la miliciana convertida en heroína fue utilizada, en los primeros tiempos de la Guerra Civil, como instrumento propagandístico por parte del gobierno republicano para implicar a las democracias internacionales en el conflicto y para movilizar a los hombres apelando a su deber viril Borraz, También su figura se vio representada en carteles de diversa índole.

El cartel muestra a una mujer miliciana vestida con mono azul que empuña su arma e insta, mediante su dedo índice, a que estas se enrolen en la milicia. Este puede ser uno de esos ejemplos en los que se apela de forma indirecta a los hombres.

Una vez pasada la primera etapa que posicionaba a la miliciana como heroína de guerra, se pasó a rechazarlas por diversas razones. Las enfermedades venéreas fue uno de esos motivos que las alejaron de los frentes. En los carteles que aparecen a continuación se relaciona la enfermedad de manera directa con la mujer, y por ende con la miliciana. Desde muy joven tuvo contacto con organizaciones anarquistas que despertaron en ella ideales libertarios. A la edad de 18 años se trasladó a Buenos Aires donde comenzó sus estudios de odontología y participó de manera activa en la revista Insurexit de corte anarcocomunista y marxista libertario.

Junto a Hipólito, su marido, en entró a formar parte del Partido Comunista argentino pero por poco tiempo, ya que ambos fueron expulsados debido a las disputas internas Etchebéhère, , p. Archivo Centelles Centro documental de la memoria histórica.

Tras establecerse en ciudades como París, Berlín y viajar en a Asturias donde se estaba desatando la revolución, en julio de Mica llegó a Madrid donde le sorprendió el levantamiento fascista, alcanzando así la lucha que tanto habían buscado.

Mica formó parte de las milicias del POUM y, tras el fallecimiento en combate de Hipólito, jefe de la columna, ocupó su puesto asumiendo el mando de hombres. En decide dejar el frente para centrarse en las tareas de alfabetización entre los combatientes heridos Etchebéhère, , p. Cuando, en , Madrid fue ocupada por las tropas fascistas, Mica fue detenida por dos falangistas pero logró salir indemne y volvió a París, desde donde volvió a su tierra natal, Argentina. Pero en , tras alcanzar el poder el peronismo, decide volver a Francia donde establece su lugar de residencia y fallece en Etchebéhère, , p.

Recuperada de Jiménez de Aberasturi, L. En se puso al frente de un taller confederal de confección pero, lejos de abandonar la lucha, al poco tiempo se reintegró en el frente con la Brigada Mixta con la que combatió en la batalla del Ebro Jiménez de Aberasturi, , p.

A los 16 años se trasladó a vivir a Madrid donde se hizo militante comunista. En su labor como dinamitera sufrió un accidente causado por la pólvora en el que perdió la mano derecha. Finalizada la Guerra Civil, fue detenida y encarcelada bajo pena de muerte en Villarejo. Fue trasladada a diversas prisiones hasta que en , habiendo cumplido 3 años de su pena, fue puesta en libertad debido a un beneficio penitenciario concedido por el régimen franquista Fonseca, Su padre, que participó de manera activa en el movimiento libertario, inculcó en ella los valores anarquistas y, con tan solo 16 años , Concha se unió a la causa.

Casi finalizada la guerra escapó de Barcelona y permaneció en el campo de refugiados de Argelès EFE, Tras su vuelta a Barcelona en sufre represalias, pero logra convivir con ellas y llevar una doble vida en la que combina el trabajo como vendedora y los encuentros con compañeros anarquistas Moroni, La lucha de Concha Pérez termina en el año cuando fallece en Barcelona a la edad de 98 años.

Simone Weil , filósofa francesa, nació en París. A pesar de declararse pacifista y defensora de la neutralidad y de la no intervención participó como miliciana en la Guerra Civil española. Weil pensó que esta guerra era en defensa de la paz y que, si se ganaba, se podrían frenar la Segunda Guerra Mundial Bea Pérez, Cercana a ideas anarquistas y trotskistas, cuando se enteró de la sublevación militar viajó hasta Barcelona y se enroló en el Grupo Internacional de la Columna de Buenaventura Durruti Bea Pérez, Combatió en Pina de Ebro, cerca de Zaragoza, pero un accidente la alejó del frente pocos días después de su llegada.

Una vez recuperada de sus heridas volvió a Francia Bea Pérez, Tras su corta estancia en España, Weil defendió encarecidamente la labor de los anarquistas españoles y continuó su vinculación con grupos antifascistas. Simone Weil, enferma de tuberculosis, falleció en Ashford Inglaterra en el año a la edad de 34 años. Tras el fracaso de la sublevación de octubre del 34 en Cataluña, Lina pasó a la clandestinidad Gascón s. El estallido de la guerra la sorprendió en Almería, donde llevaba a cabo su trabajo en la unificación de las juventudes marxistas.

Allí participó en combates y fue nombrada delegada del comité local, siendo su columna la encargada de tomar Guadix y Motril Gascón s. En septiembre de , cerca de Granada, un error garrafal la condujo hasta un control falangista en el que se suicidó antes de que consiguieran detenerla Nash, Cuenta la historia de una monja, María, que, tras verse obligada a abandonar el convento, conoce a un grupo de milicianas pertenecientes a la organización femenina Mujeres Libres que la hacen consciente del sentido de la revolución.

Junto a ellas y a alguna prostituta a la que consiguen convencer, María se va al frente conociendo, así, el verdadero sentido de la lucha en los frentes de combate. Aunque parezca contradictorio, durante la Guerra Civil sí existieron monjas cercanas al bando republicano.

Concha Liaño, una de las fundadoras de Mujeres Libres, defiende ante las prostitutas que:. El amor debe ser libre, no comprado. No hay ninguna mujer decente mientras no lo seamos todas.

Pero esto debe acabar ahora mismo. Estamos aquí para ayudaros. Ante esto, las prostitutas se levantan a favor de la revolución y se dan a la causa. Por lo tanto, se representa el primer motivo para pertenecer a las milicias, la lucha por ocupar un lugar diferente y revalorizar la figura de la mujer dentro de la sociedad. Decididas a partir hacia Barcelona, las dificultades para llegar hasta allí se hacen cada vez mayores debido al rechazo a la mujer, utilizando como principal excusa la falta de transportes.

Otra de las negativas para partir al frente viene de la mano de la propia organización femenina a la que pertenecen, Mujeres Libres. Esta negativa provoca que broten las reacciones por parte de las milicianas. Pilar, interpretada por Ana Belén, argumenta, de la siguiente manera, la importancia de que la mujer esté presente en el frente de combate:. No entendemos por qué la revolución tiene que correr a cargo de la mitad de la población solamente.

Somos anarquistas, somos libertarias, pero también somos mujeres y queremos hacer nuestra revolución, no queremos que nos la hagan ellos. No queremos que la lucha se organice a medida del elemento masculino porque si dejamos que sea así estaremos como siempre, jodidas. Queremos pegar tiros para poder exigir nuestra parte a la hora del reparto y, sobre todo, queremos dejar bien claro que en estos momentos el corazón no nos cabe en el pecho y sería un desatino quedarnos en casa haciendo calceta.

Queremos morir, pero queremos morir como hombres, no vivir como criadas. Floren aporta a María libros de autores como Kropotkin, pensador político ruso o Bakunin, anarquista ruso.

prostitutas guerra civil española hacer el amor con prostitutas Las excusas del dictador son de opereta: Usos amorosos de la posguerra españolaCarmen Martín Gaite. Las relaciones sexuales generalmente se realizan en los mismos apartados en los que se practican los masajes, aunque es posible efectuar tratos para llevar el servicio fuera del local. Prostitutas armilla fallout prostitutas violación como arma de guerra, o la mujer como trofeo militar, estuvo a la orden del día y no se trató de hechos aislados perpetrados por indeseables que se crecen en los conflictos. La Eugamia establece reglas para que la selección caracteriológica de los novios no se haga al azar y ciegamente y en tal manera que transmitan a la prole las cualidades caracteriológicas convenientes a la prosperidad social de padres e hijos". Se trata de tres mujeres acusadas de simpatizar con la causa republicana: Fray Albino fue el autor del Catecismo Patriótico Español que tuvieron que estudiar los niños hasta que el Concilio del Vaticano II lo convirtió en impresentable.

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